Glifosol es un herbicida agrícola sistémico no selectivo, formulado comúnmente como concentrado soluble (SL) con glifosato como ingrediente activo. Está diseñado para el control eficaz de malezas gramíneas, de hoja ancha y ciperáceas, tanto anuales como perennes, actuando sobre plantas en crecimiento activo mediante aplicación foliar.
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Glifosol actúa a través de su ingrediente activo glifosato, un herbicida sistémico que se absorbe principalmente por las hojas y tallos verdes de las malezas y se transloca por toda la planta hasta llegar a los puntos de crecimiento, como raíces, rizomas y estolones. Su modo de acción consiste en la inhibición de la enzima EPSPS, esencial en la síntesis de aminoácidos aromáticos, lo que provoca la interrupción del crecimiento, el colapso metabólico y la muerte progresiva de la planta tratada.
Este herbicida es no selectivo, por lo que controla cualquier vegetación verde con la que entre en contacto, razón por la cual se utiliza principalmente en preparación de suelos antes de la siembra, control de malezas antes del establecimiento del cultivo, manejo de rastrojos, barbechos químicos y aplicaciones dirigidas en cultivos establecidos donde se evita el contacto con el cultivo principal. Su acción sistémica permite un control más completo de malezas perennes, ya que alcanza estructuras subterráneas responsables del rebrote.
Los síntomas de acción de Glifosol no son inmediatos; generalmente se observan amarillamientos y marchitez entre los 5 y 10 días posteriores a la aplicación, dependiendo de la especie de maleza y las condiciones ambientales. La eficacia del producto es mayor cuando se aplica sobre malezas jóvenes o en crecimiento activo, con adecuada humedad y buena cobertura foliar. Una vez que entra en contacto con el suelo, el glifosato se inactiva rápidamente, por lo que no presenta efecto residual significativo y permite realizar labores de siembra posteriormente sin riesgo para el cultivo.
Para lograr resultados óptimos, se recomienda aplicar Glifosol con equipos bien calibrados, evitando lluvias inmediatas después de la aplicación y condiciones de viento que favorezcan la deriva. Su uso responsable debe integrarse dentro de programas de manejo integrado de malezas, respetando las dosis recomendadas, utilizando equipo de protección personal durante la mezcla y aplicación, y siguiendo las indicaciones de seguridad y manejo ambiental establecidas en la etiqueta.