Fosfato Monopotásico (MKP) de Haifa es un fertilizante agrícola hidrosoluble de alta pureza, formulado para aportar fósforo y potasio totalmente disponibles en aplicaciones de fertirriego, nutrición foliar y mezcla de soluciones nutritivas. Su rápida disolución y absorción asegura un desarrollo radicular vigoroso, estimula la floración, favorece el cuajado de frutos y mejora la resistencia de los cultivos a estrés ambiental, optimizando el crecimiento y la calidad de la cosecha en distintas etapas del ciclo productivo.
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Fosfato Monopotásico (MKP) de Haifa es un fertilizante soluble en agua con alta concentración de fósforo (P₂O₅ 52 %) y potasio (K₂O 34 %), diseñado para proporcionar una nutrición precisa y eficiente a las plantas. El fósforo contenido en MKP es esencial para la transferencia de energía, síntesis de ADN y ARN, división celular y desarrollo radicular, promoviendo raíces más profundas y saludables que facilitan la absorción de otros nutrientes esenciales. El potasio desempeña un papel central en la regulación osmótica, transporte de azúcares, activación de enzimas y fortalecimiento de tejidos, aumentando la tolerancia de las plantas frente a sequías, variaciones de temperatura y ataques de patógenos, así como contribuyendo a mejorar la firmeza y calidad de frutos y semillas.
Su formulación de alta pureza permite aplicaciones mediante fertirriego, aspersión foliar y mezcla con soluciones nutritivas, asegurando absorción rápida y aprovechamiento eficiente de los nutrientes. La compatibilidad con otros fertilizantes solubles permite integrar MKP en programas de nutrición balanceada adaptados a las necesidades específicas del cultivo y del suelo. Es especialmente valioso durante etapas críticas como el crecimiento vegetativo avanzado, la floración y la fructificación, donde la demanda de fósforo y potasio es elevada, favoreciendo un desarrollo uniforme, un cuajado eficiente y una mejor calidad de producción. Además, su uso continuo en programas técnicos contribuye a maximizar el potencial productivo, mejorar la eficiencia del uso de nutrientes y optimizar la rentabilidad del cultivo, tanto en sistemas de campo abierto como en producción intensiva en invernaderos o hidroponía.